23 de abril de 2011

Esperanza plañe entre algodones

En 1922 nuestro poeta César Vallejo en su obra Trilce nos trajo “Esperanza plañe entre algodones” donde menciona:

“… cristiano espero, espero siempre; de hinojos en la piedra circular que está; en las cien esquinas de esta suerte; tan vaga a donde asomo

Y Dios sobresaltado nos oprime; el pulso, grave, mudo; y como padre a su pequeña; apenas, pero apenas; entreabre los sangrientos algodones y entre sus dedos toma a la esperanza…”

No sé porqué me cuesta tanto entender lo que escribe Vallejo, este poema no lo entiendo por completo a pesar de haberlo leído más de diez veces y con diferente ánimo. Pero sí tengo claro que humanamente el poeta trasciende mucho más allá del pobre adjetivo que le endilgan: “llorón”.

La segunda vuelta electoral se acerca y para quienes tenemos contacto con el sector rural se percibe cierta “esperanza” en el campo, esperanza por el candidato que parece más cercano a la “izquierda” tradicional que conocemos; pero que para buena parte del campo - el de los pequeños agricultores - significa un atisbo de ilusión a que las cosas cambiarán para bien de ellos.

En la ciudad moderna, que nos confiamos muy sofisticados a veces, a menudo nos hemos equivocado al votar. Ahora me pregunto si los abandonados agricultores no estarán más cerca de la verdad lúcida de lo que conviene a este gran país. Los pequeños agricultores parecieran tener claro que a ellos les conviene el candidato, que suponen, no apoyará a los grandes (mineras, importantes grupos económicos etc.) y buena parte de la ciudad responde y cómo se creará riqueza si no llega la inversión.

Cabe precisar que cada año la inversión privada debe aumentar para sostener el crecimiento del país. Los capitales nacionales no son suficientes, cada año debemos convocar más de USD 30,000 millones de inversión privada y este monto debe crecer progresivamente. Espantando la inversión privada se perjudicará más al sector rural que al sector urbano (algo más capitalizado).

Ante esta situación me quedo tan igual como después de leer un verso de Vallejo, confundido, pero siempre hay una corazonada: la esperanza sucede a la injusticia… y uno se pone a pensar porqué luchar contra esa esperanza resultado del abandono del campo, porqué no ponernos en el lugar de los rezagados en este orden de cosas capitalista, no necesariamente en sus deseos políticos sino en conocer y entender su situación.

Porqué en lugar de esforzarnos de evitar que el “antisistema” llegue al poder, no concentramos esos esfuerzos en ayudar a que esa alternativa o cualquier otra sea más viable. Presionar a que el presupuesto público priorice directamente al sector rural, a que el estado esté más cerca de ellos. Empezar a concesionar o dejar al sector privado la mayor cantidad de servicios públicos citadinos y llevar el gasto público directo más cerca del campo.

Nos estamos polarizando con buena parte del país para buscar evitar que la opción del “salto al vacío” llegue al poder. Cuando deberíamos darle un abrazo de amistad a todos, para buscar coincidencias, y tener un mejor diálogo en beneficio del país y por supuesto de Esperanza que antes lloraba entre algodones y ahora quizás “plañe entre algodonales”.

Angel Manero Campos

22 de abril de 2011

Soya Avena ya no posee transgénicos

Empresa encargó análisis a Cerper y los resultados fueron negativos


Viernes 22 de Abril del 2011
El Comercio - Perú

Industrias Unidas del Perú (Indupsa) indicó que su producto Soya Avena Santa Catalina ya no contiene insumos genéticamente modificados (OGM) debido a que desde marzo pasado usan en su elaboración soya nacional libre de transgénicos.

“Tenemos el informe de Certificaciones del Perú (Cerper) que analizó si el producto que utilizamos actualmente como ingrediente presenta organismos genéticamente modificados, cuyos efectos en la salud humana aún son desconocidos. El resultado del análisis arrojó negativo”, manifestó Renato Cuba, gerente general de la firma. Antes, se había detectado que el producto sí contenía OGM.

A partir del 2 de abril, los productos alimenticios que incorporen transgénicos deberán indicarlo claramente en sus etiquetas. Esta disposición figura en el artículo 37 del Código de Protección y Defensa del Consumidor.

21 de abril de 2011

Acurio: Transgénicos no le añaden valor a la marca Perú

Afirma que los transgénicos cumplen la función de la comida barata

Jueves 21 de Abril del 2011

¿Queremos productos peruanos baratos, sin prestigio ni sabor, que no le añadan valor a la marca Perú, que empobrezcan eternamente a nuestros campesinos? Esta es una de las preguntas que publicó ayer el reconocido chef Gastón Acurio en su muro del Facebook, como una dura crítica a la reciente publicación del reglamento que abre las puertas a los cultivos transgénicos (organismos vivos modificados -OVM) al país.

Por el contrario, afirmó que la agricultura orgánica tiene más posibilidades de retribuir mayores ganancias a los agricultores. “Ayer estuve en Londres y hoy en San Francisco. En ambas ciudades son los productos orgánicos los que tienen mayor precio, mayor valor, mayor imagen, mayor exposición protagónica en los supermercados”, dijo.

Seguidamente señaló: “En Londres como en San Francisco los productos de origen transgénico están relegados al final de los escaparates. Cuestan ni la cuarta parte de lo que valen los orgánicos y su prestigio es simplemente inexistente. Están allí por su precio y porque cumplen un rol en el mercado: el del producto barato”.

Por ello nuevamente pregunta si eso es lo que queremos para el Perú.

“Si consumimos y promovemos orgánicos es porque creemos firmemente en ellos. Si defienden los trans es porque tienen intereses personales, económicos, subalternos. Nosotros, la patria”, sostuvo.

Acurio remarcó que defenderá la biodiversidad así sea mínima la posibilidad de contaminación de las semillas transgénicas a las nativas.

También manifestó que tratar de “embarrar a una persona pública” por este tipo de opiniones en contra de los transgénicos “es una práctica tan mafiosa como torpe”.

MÁS DATOS
La congresista Elizabeth León solicitó al presidente del congreso, César Zumaeta, que se priorice el debate del proyecto para declarar la moratoria al ingreso de los transgénicos.

Considera que se necesita darle tiempo al ejecutivo para que realice el ordenamiento territorial y la zonificación ecológica y económica que determine con precisión las zonas de biodiversidad y los centros de origen.

Ministros Transgénicos

Pareciera que algún gran promotor de los transgénicos ha podido insertar el gen de la “modernidad” en varios ministros del actual gobierno. Sorprende enormemente el silencio y desidia del Ministro Brack sobre el tema, otrora gloria opositora de los transgénicos.

En los últimos meses se ha venido solicitando la moratoria a los transgénicos, dar un plazo de cinco a diez años para que el Perú pueda tomar una decisión al respecto. Siempre hemos solicitado al MINAG un estudio serio del costo/beneficio de aprobar el comercio y uso de semillas transgénicas en el país, el mismo que nunca se ha hecho y peor aún aparece el DS 003-2011-AG que aprueba el reglamento interno de bioseguridad sin que en él aparezca el texto del mismo. Es decir la absoluta falta de transparencia, la misma transparencia que rabiosamente se les pide a los candidatos a la presidencia (o por lo menos a uno de ellos).

Existen varias razones de los opositores a los transgénicos, razones que van desde el atentado a la biodiversidad, miedo del consumidor a efectos colaterales en la salud y razones de orden promocional de la marca país. En este último segmento me encuentro yo, puesto que considero que el Perú puede ganar mucho si logra promocionar su oferta agroexportadora y gastronómica con el atributo de “libre de transgénicos”.

Hasta ahora no están claros los beneficios de los transgénicos y que tenga conocimiento actualmente existen comercialmente semillas transgénicas de arroz, soja, algodón, maíz, canola, tomate, papa y calabaza. Qué beneficios tendría el país en adoptar un maíz transgénico, cuánto más competitivo se puede ser y qué beneficios tendría para el agro aumentar la producción de un “commodity” que por lo general tiene bajo costo en los mercados internacionales. Al contrario si el consumidor tendría temor o reservas al consumir un pollo alimentado con maíz transgénico entones el maíz producido nacionalmente y libre de transgénicos tendría un mejor costo en el mercado local.

Hay que analizar las cosas desde el punto de vista del productor agrícola, necesitamos desarrollo rural y que el consumidor de las ciudades valore mejor el producto del campo. Tenemos una gran oportunidad de darle valor a nuestro agro versus los alimentos importados.

Si pensamos que se desarrollarán transgénicos para los frutales, hortalizas y caña de azúcar no me queda claro qué beneficios podrá existir si aquí producimos el doble de los rendimientos mundiales y con mejor calidad. Qué resistencia a plagas les puede dar a los cultivos, si nuestro agro ya está casi tropicalizado y si hay resistencia a una plaga aparece inmediatamente otra. Qué menor costo de herbicida, si aquí se usa muy poco, no tenemos los millones de hectáreas de agro con secano de otros países.

No es que nos opongamos ortodoxamente a los transgénicos, sino que no están claros los beneficios. Por qué no nos damos un tiempo para tomar esa decisión. Total, si la investigación no está prohibida, podemos investigar el tema y abrir la comercialización producto por producto si es que realmente los beneficios potenciales superan a los costos potenciales.

En mi opinión el Perú actualmente tiene basada su competitividad en factores climáticos, aquí se dan mejores rendimientos y calidad en diferentes productos. Esta ventaja que hoy es competitiva simplemente desaparece si el mundo adopta los transgénicos masivamente y lo más probable es que lo haga. En ese escenario es mejor apuntar a la diferenciación, mantenernos libres de transgénicos y apuntar a ese mercado que sería inmensamente más grande que el mercado nicho de los orgánicos.

De otro lado que renunciemos a los transgénicos no quiere decir que denostamos la tecnología, por el contrario hay mucho camino por mejorar en híbridos, control biológico, nutrición vegetal, eficiencia en riego y mecanización que pensar solo en trasladar genes de diferentes seres vivos.

Las vitaminas o probióticos que muchos alegan que se pueden producir masivamente en las plantaciones también se pueden producir masivamente y a bajo costo en un reactor de 10 m2. Siempre es posible enriquecer y fortificar los alimentos post cosecha tal como se viene haciendo ahora.

Qué estudio serio se ha hecho en el país sobre el tema. Lo venimos pidiendo desde hace años y simplemente no muestran nada porque tienen claro que, en este momento, tal como están las cosas es difícil sustentar puntualmente cuándo, cómo y cuánto son los beneficios producto por producto. Entonces que el MINAG no nos regrese a décadas anteriores donde se publicaban los decretos supremos sin conocimiento pleno de su contenido.

A los ministros que han sido afectados por la fiebre de “modernidad” de los transgénicos aquí les sugiero la receta para que se curen: vayan a presentar el DS 003-2011-AG a la Universidad de Huamanga, San Antonio de Abad del Cuzco y la de Puno a ver qué opinan los estudiantes. Les aseguro que regresarán casi “orgánicos”.

Angel Manero Campos

20 de abril de 2011

Gastón Acurio critica los transgénicos

El chef aseguró que la entrada de estas semillas amenaza nuestra biodiversidad. Acusó intereses económicos detrás de la medida.

PERU 21

Acurio pidió proteger las semillas orgánicas de los campesinos peruanos. (USI)
El reconocido chef Gastón Acurio criticó duramente el reciente decreto del Ministerio de Agricultura que permite la entrada al Perú de semillas transgénicas o genéticamente modificadas.

A través de su cuenta de Facebook, Acurio indicó que con la medida se deja la puerta abierta para que personas “con intereses económicos y subalternos” puedan amenazar nuestra biodiversidad. “Quieren hacerse ricos a costa de nuestros campesinos”, escribió.

Aunque sostuvo que no está comprobado que los trangénicos puedan ser dañinos para la salud, exhortó a no permitir que se afecten los campos de cultivo, argumentando que la riqueza del Perú se encuentra en sus productos orgánicos.

“(Los orgánicos) son una vitrina para nuestros productores (…) En Londres y San Francisco los productos de origen transgénico están relegados al final de los escaparates. No cuestan ni la cuarta parte de lo que cuestan los orgánicos y su prestigio es simplemente inexistente”, explicó.

También se preguntó: “¿Queremos productos peruanos baratos, sin prestigio ni sabor, (…) que empobrezcan eternamente a nuestros campesinos? ¿O queremos productos peruanos de calidad y prestigio mundial, que los saquen de la pobreza mientras vamos ganándonos el respeto internacional por la calidad?”.

Finalmente, indicó que la defensa de las semillas orgánicas “va mucho más allá de lo personal” y recalcó que seguirá defendiendo la justicia, el interés común y el futuro del país. “Qué mal debe sentirse uno cuando todo eso es menos importante que unas cuantas monedas en el bolsillo”, añadió.

18 de abril de 2011

“PREFIERO PLAN AGRARIO DE FUJIMORI AL PLAN ESCRITO DE HUMALA”

El experto opina sobre el agro peruano de cara a la segunda vuelta electoral

Manuela Zurita

Lima, 18 Abril (Agraria.pe) Los planes agrarios de los candidatos presidenciales Ollanta Humala y de Keiko Fujimori siguen generando reacciones en el sector.

Eso dejó entrever el presidente de la consultora Inform@cción, Fernando Cillóniz, cuando se le consultó su opinión respecto a la próxima administración gubernamental y su propuesta en materia de agro.

Cillóniz confesó que “tiene dudas” sobre la política agraria planteada por Humala, líder de Gana Perú. “Escuché que su plan agrario implicaba la revisión de todos los Tratados de Libre Comercio; políticas que limitan la producción de biocombustibles y a la propiedad agraria; y se opone a los cultivos transgénicos”, apuntó, refiriéndose a algunos de los planteamientos del candidato. Estas propuestas a su juicio “ponen en riesgo” el desarrollo de la agricultura.

No obstante, manifestó con sorpresa que observa una contradicción entre la propuesta que escuchó del candidato y lo que actualmente pregona. “Sin embargo, ha pasado el tiempo y veo al candidato Humala suscribiendo acuerdos donde se compromete a respetar los convenios internacionales, a promover la inversión privada y a practicar la economía social de mercado”, señaló.

“Ya no sé qué cosa es lo que va a ocurrir”, expresó. “Él tendría que ser más explícito y decir que lo que está escrito en su plan de Gobierno pasado no vale”, demandó.

Respecto a la política agraria de la candidata de Fuerza 2011, aseguró que la presencia del agroexportador José Chlimper en su equipo técnico le da confianza.

“Chlimper es una garantía para definir políticas que promuevan no sólo las exportaciones sino el mercado doméstico”, aseguró y destacó la propuesta del empresario de otorgar un reintegro tributario a aquellos productos que sustituyan las exportaciones.

Por último, recalcó: “Yo prefiero el plan agrario de Fujimori al plan escrito de Humala. Me confunde que Humala en los últimos días haya dado señales de ponderación, de diálogo y rectificación”. Y matizó: “Pero me deja confundido para mejor. Antes yo estaba completamente claro que le iba a hacer mucho daño a la agricultura, ahora estoy en duda”.

“A fructibus cognoscitur arbor”

“A fructibus cognoscitur arbor” - por los frutos conocerás al árbol - solía decir un sacerdote y profesor de religión en la escuela secundaria, cada vez que quería reprendernos y conminarnos a ser conscientes de nuestras obras o acciones. Donde el “hacer” es producto del “ser” y por lo tanto nuestros actos se constituyen en nuestro refractómetro natural de integridad.

En esta oportunidad quiero referirme literalmente a esa frase para llamar la atención de un tema importante en la industria del mango: la sanidad de la fruta. Cada año pareciera que aumentan los problemas de índole sanitario en los envíos de esta fruta en particular al mercado Europeo, como si guardaran una correlación directa al cierto abandono que existen en varios campos de mango, principalmente de pequeños productores.

Los pequeños agricultores vienen siendo continuamente afectados por los bajos precios del mango, que por lo general son causados por la sobreoferta y en consecuencia van dándole el mínimo cuidado a las plantaciones, las cuales mal nutridas y sin auxilios preventivos van produciendo una fruta cada vez más sensible a enfermedades.

Cuando hay sobreproducción y durante varias semanas, la fruta debe esperar dos o tres días para llegar al "túnel de frio" de la planta de empaque, aumentándose el riesgo de contaminación cruzada de los lotes en todo el proceso, tanto por el tiempo de espera como por el efecto del calor en el crecimiento de la población microbiana.

Esto último me hace recordar que en las prácticas de laboratorio de la universidad para poder contar las UFC (unidad formadora de colonia) de los microbios, un atajo para acelerar el proceso de crecimiento de la masa microbiana y hacerlas visibles en pocos días, era colocar las "placas petri" en la estufa a 37 grados centigrados. Estufas que ahora parecen ser reemplazadas a escala industrial por el calor del norte sumado al propio calor interno de la fruta.

Adicionalmente en destino, los almacenes o “warehouses” se ven atiborrados de fruta de diferentes proveedores que no se vende por lo saturado del mercado, aumentándose los riesgos de contaminación. También, al demorarse más el despacho a punto de venta se hace manifiesto el problema (manchas negras, pudrición del pedúnculo etc.) en las manos del recibidor y por lo tanto esta fruta se desecha sin venderse.

Cuando la fruta llega a un mercado desabastecido, se vende rápidamente en estado verde y muy firme, en consecuencia el efecto de posibles manchas o pudriciones se manifiesta recién en la góndola de la tienda o casa del consumidor final, lo cual es más perjudicial aun para el futuro de la industria.

La industria del mango no debe permitir que se sigan abandonando los campos, porque la industria de procesamiento de mango no apto para su exportación en fresco (congelado y deshidratado) aún no podría absorber ni la tercera parte de la producción de pequeños agricultores, producción que debe llegar a unas 100 mil TM provenientes de 10,000 Has (unidades agrícolas menores a 5 Has) cuyas plantaciones estarán allí por lo menos treinta años más.

Aquí tenemos una “falla del mercado” donde existe un bien “no rival” y “no excluible” y por lo tanto “bien público” como es la “sanidad agrícola” y en consecuencia el estado debe velar por su correcto uso. También está el aspecto de que un campo abandonado genera una externalidad negativa a un campo vecino bien atendido. Aquí al estado le compete un rol de sancionar al emisor de externalidades negativas e infraccionar su efecto, pero en términos prácticos y justos poco se puede hacer si este pequeño agricultor se encuentra en la primera línea de la “pirámide de necesidades” es decir si vive en la pobreza.

Sin duda se requiere un esfuerzo público – privado para solucionar la problemática del mango y allí debe intervenir el rol subsidiario del estado. Pero también la industria tiene espacios para consolidarse más.

Los privados individualmente no tienen muchos incentivos para atacar el problema de raíz dado que hay una enorme dispersión en la oferta (el primer exportador solo representa el 10% de la oferta peruana) entonces no hay empresas lo suficientemente consolidadas en cuanto a impacto y desarrollo territorial como para echarse al hombro este problema y solucionarlo a su cuenta. De otro lado la coordinación entre empresas también es muy difícil dado que son muchas (más de 130) y también gran parte de ellas se encuentran muy descapitalizadas.

El problema del mango y los pequeños agricultores es un tema que puede generar muchos conflictos sociales a futuro y es mejor empezar a solucionarlo hoy. El estado va a tener que aportar mejor regulación y recursos y como sector privado tenemos que hacer más extensión agrícola, mejor coordinación y promover más investigación.

Este es uno de los retos que tenemos en la industria y por el bien de Piura, Lambayeque y del país hay que ocuparnos mejor del árbol y no solamente del fruto.

Piura, 15 de abril del 2011

Angel Manero Campos
Columnista - Agraria.pe
Agencia Agraria de Noticias

17 de abril de 2011

Transgénicos, irresponsable bomba de tiempo

Domingo 17 de Abril del 2011
Editorial - El Comercio

Sorpresivamente, el Ministerio de Agricultura, a través del Decreto Supremo 003-201, promulgó el reglamento que abre las puertas a la entrada de las semillas transgénicas (organismos genéticamente modificados) en nuestro país.

El Perú ha perdido la ventaja comparativa de suelos limpios y de ser un territorio libre de transgénicos desarrollados por las grandes firmas farmacéuticas. En nuestro país, de climas y suelos diversos, un amplio sector de especialistas y agricultores esperaba que nos consolidáramos como el principal centro de productos orgánicos, un mercado que viene creciendo exponencialmente.

En este contexto, se pensaba que se formalizara una moratoria sobre estos espinosos productos, como era el consenso mayoritario razonable. Hasta ahora se sigue esperando el pronunciamiento del ministro del Ambiente, Antonio Brack Egg, así como del ministro de Cultura, Juan Ossio, sobre un asunto que tanto puede afectar la seguridad ambiental en nuestro país, además de erradicar tradiciones y prácticas culturales de las comunidades agrícolas.

Es una irresponsable y cuestionable decisión de un gobierno que ya está de salida y que, según todo indica, habría cedido a la presión de poderosos lobbies internacionales. El gobierno aprista del presidente Alan García, a contracorriente del sentir de la población y de voces autorizadas sobre la importancia de la agricultura orgánica –como el príncipe Carlos de Inglaterra o la reconocida bióloga Jane Goodall–, pone en riesgo la megadiversidad de nuestro territorio, enorme riqueza que nos pertenece a todos los peruanos y peruanas, además de las prácticas agrícolas milenarias de los Andes y la Amazonía.

¿Cuál es la intención de las autoridades? Según expertos en el tema, conservacionistas y voceros de Conveagro, con esta decisión el Ejecutivo solo beneficia los negocios de grandes corporaciones de productoras de organismos genéticamente modificados en laboratorio. Una bomba de tiempo ecológica para el próximo gobierno.

Se indica que el reglamento es, por increíble que parezca, resultado de un consenso con el Ministerio del Ambiente (Minam), para supuestamente incrementar la productividad del agro, sin tomar en cuenta la problemática que en otros países ya se viene produciendo por los transgénicos: polinización cruzada, contaminación del material genético de especies nativas y silvestres, aparición de cizañas resistentes a los herbicidas y retracción del mercado para productos de este tipo.

Hasta donde se conocía, la postura del titular del Minam, Antonio Brack, había sido de oposición a los transgénicos y fue él quien planteó la moratoria. En octubre del 2008 inclusive tuvo un entredicho con su colega, el actual ministro de Economía y Finanzas, Ismael Benavides, quien entonces, como ministro de Agricultura, impulsaba el tema.

La catedrática de la Universidad Agraria de La Molina, Antonietta Gutiérrez, quien participó como representante de la sociedad civil en el grupo técnico de bioseguridad del Minam para evaluar el reglamento, ha declarado que no fueron informados de que el documento estaba listo. ¿Cuál es ahora la posición de Brack?

La experiencia con transgénicos en otros países ha sido negativa. De allí la preocupación de gran parte de los agricultores peruanos y del creciente movimiento orgánico, que temen verse inundados de semillas transgénicas de corporaciones con grandes intereses que les cobrarán por cada cosecha, así como de los consumidores. Los representantes de la gastronomía nacional han alertado también sobre los perjuicios que se producirían sobre las variedades y sabores de los productos naturales.

El comercio orgánico, además, está creciendo a un ritmo de entre 15% a 20% anual, y ya hay más de 100 países que exportan sus productos orgánicos a los más diversos mercados. El Perú tenía una gran ventaja comparativa para erigirse como líder en este sector. La FAO ha puntualizado que la agricultura orgánica tiene como ventajas proteger el ambiente y evitar futuros gastos para mitigar la contaminación.

Corresponde al presidente García, por decencia y coherencia, congelar el reglamento, confirmar la moratoria en el tema y no tomar decisiones cuando ya está de salida. Su actitud solo levanta suspicacias.