10 de enero de 2012

¿Quién es la nueva jefa de Devida, encargada de la política antidrogas en el Perú?

Psicóloga especializada en la prevención en el consumo de Cedro asumió el cargo tras renuncia de Ricardo Soberón

Martes 10 de enero de 2012
El Comercio

Carmen Masías Claux, la nueva directora de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas – Devida, es psicóloga de formación (Universidad Nacional Mayor de San Marcos), con grado de doctora por la Universidad Nacional Federico Villareal. Obtuvo una maestría con especialización en terapia familiar en la Universidad Particular San Martín de Porres.

Ella asumió la titularidad en Devida, tras la renuncia de Ricardo Soberón.

Se ha desempeñado como subdirectora del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas – CEDRO y hace 5 años, producto de este trabajo, se le otorgó el premio “World Of Children 2007” en la categoría Humanitaria, en la sede de la Unesco, por su trabajo a favor de la infancia en la prevención del consumo de drogas.

Además de haber cumplido con labores docentes en San Marcos, en la Universidad Ricardo Palma y en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, realizó consultorías para USAID y para el Programa de Desarrollo Curricular en Educación en Población en el Perú, del Ministerio de Educación.

Anatomía de un país desconocido

"Mejor que reprimir por la violencia la cultura de los vencidos (como se pretendió luego de la derrota de Túpac Amaru) es enseñarles a avergonzarse de ser quienes son".

Por: Nelson Manrique
La República

Mejor que reprimir por la violencia la cultura de los vencidos (como se pretendió luego de la derrota de Túpac Amaru) es enseñarles a avergonzarse de ser quienes son.

Que el gobierno haya designado el 2012 como el “Año de la Integración Nacional y el Reconocimiento de Nuestra Diversidad” es una buena ocasión para intentar conocernos mejor. Una condición básica para el re-conocimiento es el conocimiento previo: saber quiénes somos.

La Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del 4º trimestre del 2001 contiene información que aunque ya tiene una década es muy valiosa para saber cómo se definen a sí mismos los peruanos según su origen étnico . Hasta 1940 la “raza” constituía una categoría censal, pero por lo general era el encuestador quien definía quién era -según las categorías censales entonces existentes- blanco, mestizo, indio, negro o chino. Luego de 1940 se eliminó la categoría “raza” en los análisis y se optó por investigar la identidad étnica. Lo excepcional de la ENAHO citada es que recoge la autodenominación étnica por la que optan los encuestados y esto aporta una visión sorprendente.

Del total de la población peruana, se autodefinen como mestizos un 58.1%, quechuas un 30.1%, aymaras 4.0%, blancos e indígenas amazónicos 2.9% cada uno (son nuestras minorías étnicas), negros, mulatos y zambos 1.1%, y “otros” (que incluye a los de origen asiático) 0.9%. Una amplia mayoría de los peruanos se autodefine como mestiza y una cantidad muy reducida como blanca. Lo sorprendente es que, si se suman las categorías de quechua, aymara y amazónico, un 37% de los peruanos se autodefine como indígena, lo cual contradice la percepción de que lo indígena es hoy marginal en el Perú. Y si se suma a esta cifra la de “mestizos” se concluye que un 95.1% de los peruanos reconoce tener un origen andino.

Es en la región norte donde se concentra la mayoría de quienes se autodefinen como mestizos; en Cajamarca, Lambayeque y La Libertad se consideran tales más del 90% de los pobladores y en Tumbes el 88.5%. En Tumbes y Piura está la mayor cantidad de quienes se autodefinen como blancos, pero siendo estos una minoría a nivel nacional, su peso en los departamentos aludidos es modesto: 7.1% y 6.1%, respectivamente. Los departamentos donde los mestizos constituyen una minoría (en Puno y Apurímac son menos del 10%) son aquellos donde la población indígena es aplastantemente mayoritaria.

La presencia de lo indígena es mucho mayor en los departamentos serranos. Quienes se definen como de origen quechua llegan al 90.5% en Apurímac, 86.9% en Ayacucho, 76.8% en Cusco, 70.4% en Huancavelica. Aunque a nivel nacional los aymaras constituyen apenas el 4.0% de la población, en Puno constituyen el 43.4%, en Moquegua el 27.9% y en Tacna, oh sorpresa, el 53.0%. Si en este último departamento se suman los quechuas y los aymaras se llega al 58.7% de la población departamental, y en Puno al 95.3%. Existen pues una buena cantidad de departamentos donde los indígenas constituyen una amplia mayoría de la población. En Áncash, Arequipa y Huánuco están por encima del 50%. Pero las leyes no reconocen esta realidad y se vulnera derechos elementales de la mayoría de los ciudadanos.

Un último detalle significativo es que en el departamento de Lima un 26.8% de los habitantes se autodefine como quechua, y los aymaras y amazónicos aportan un 2.9% adicional. Alrededor de un 30% de los limeños se autodefinen pues como indígenas, y a esto hay que añadir que hoy Lima es el departamento que concentra la mayor cantidad de quechuahablantes en el Perú. Sin embargo es muy improbable que los lectores escuchen alguna vez hablar quechua en las calles, como sí sucede, por ejemplo, en Quito o La Paz.

La razón no es difícil de comprender: hablar quechua, aymara o alguna lengua amazónica es exponerse al desprecio y la discriminación. Los hablantes de las lenguas originarias se protegen escondiendo su identidad lingüística. Esa es una de las peores heridas dejadas por la dominación colonial. Mejor que reprimir por la violencia la cultura de los vencidos (como se pretendió luego de la derrota de Túpac Amaru) es enseñarles a avergonzarse de ser quienes son.

El Ejecutivo habría aceptado la renuncia del presidente de Devida

El primer ministro, Óscar Valdés dejó entrever que Gustavo Soberón, dejará la “Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas”:

Martes 10 de enero de 2012 - 12:29 am
Canal N - El Comercio

El presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, dejó entrever hoy que el presidente de Devida, Gustavo Soberón, dejaría su cargo y que esta disposición se haría oficial en “El Peruano” por la mañana.

En diálogo con la periodista Milagros Leiva en el programa de TV “No culpes a la noche”, Valdés fue consultado sobre el titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas y sus respuestas casi confirmaron un rumor que corría esta noche por Internet.

¿Qué opina de Soberón?
Soberón es un técnico que conoce el tema del narcotráfico. Estuvo… está trabajando en Devida, pero…

¿Pero?
Van a haber sorpresas pronto.

¿Lo van a sacar, no?
Van a haber sorpresas pronto. Pienso que él ha puesto su cargo a disposición como lo han hecho todos.

Si dependiera de usted, ¿lo saca?
En este momento estoy listo para tomar una decisión.

Bueno, denos la primicia
La primicia se da con el diario oficial El Peruano.

¿Es verdad que usted ha sido el responsable de pedir la renuncia de Soberón?
Yo no he pedido nada. El señor Soberón, como todos los que trabajan en la PCM, puso su cargo a disposición. Yo no he pedido renuncia a nadie.

CONGA Y NO SE VA
Consultado en la misma entrevista sobre si dejaría su cargo si es que no soluciona el conflicto en Cajamarca por el proyecto minero Conga, Valdés sostuvo que se quedará en el cargo.

“¿Por qué tendría que irme? yo estoy seguro que esto se va a solucionar. Y tampoco puedo decir que me voy a ir al primer atisbo de que haya revés. Creo que hay una tarea mucho más grande en el país que solucionar el problema de Conga”, indicó.

Asimismo, dijo que no le queda “la menor duda de que hay elementos involucrados que anteriormente subvirtieron el orden en el país” involucrados en lso recientes conflictos sociales.

Finalmente aseguró que cree que “muy pronto van a capturar a Artemio y José. Esa es una tarea que ha impuesto el presidente”.

9 de enero de 2012

HIDROSORB AUMENTA PRODUCTIVIDAD EN CAÑA DE AZÚCAR

El ahorro en el uso de agua es de aproximadamente 50%, mientras que el tamaño de la planta aumenta alrededor de 30%

Por: Guillermo Westreicher H.

Lunes, 09 Enero (Agraria.pe) Hidrosorb permite incrementar la productividad en cultivos de caña de azúcar, según explicó el Ing. Samuel Jaramillo, jefe del área técnica de Vamont, comercializadores de este producto alemán en Perú. De esta forma, según las pruebas realizadas en una parcela demostrativa en Sullana, Piura, se registró un ahorro en el uso del agua de 50%, junto con un incremento del tamaño de la planta en 30% y del número de brotes por tallo.

La hectárea (Ha) en la cual se realizó el análisis pertenece al proyecto Caña Brava de la empresa Agrícola del Chira, para la producción de etanol. Específicamente, la parcela se encuentra en el Fundo San Vicente, y desde el 17 de septiembre del año pasado, comenzaron las pruebas con Hidrosorb.

Para las evaluaciones, compararon tres tipos de tratamiento: T1 (aplicación debajo de las semillas), T2 (debajo de la línea de riego) y T3 (sin producto), obteniéndose los mejores resultados en la primera. Asimismo, en los dos primeros, al aplicar el producto, sólo se utiliza la mitad del agua de riego.

Otros

Hidrosorb es utilizado principalmente en proyectos de reforestación, y tiene como clientes gobiernos regionales y alcaldías, principalmente, en Huancavelica, Junín, Lambayeque, Áncash y Cusco. “Por ejemplo, para el cultivo de papa en un proyecto de Cáritas, en Ayacucho, los rendimientos pasaron de 8 a 30 TM por Ha”, destacó el especialista.

Finalmente, informó que están trabajando con la minera Southern, en Ilo, con uno de sus proyectos relacionados a su compromiso social y ambiental, y con la fundación de la minera Tintaya, en Cusco.

Datos:

- Hidrosorb es comercializado en nuestro país desde hace más de quince años.

Se está proponiendo un impuesto chatarra

Por: Sandro Fuentes Acurio
Abogado Tributarista
Lunes 9 de Enero del 2012
El Comercio

La llamada comida chatarra suena a mucha azúcar, mucha sal, muchas grasas dañinas, ultra procesadas, emulsificadas, etc. que incumplen el objetivo de alimentar, nutrir, hacer que el organismo funcione bien.

Ahora que se ha puesto de moda, pero no por salubridad sino por su arista tributaria, surge un parangón casual con esos impuestos que no nutren, saturan la actividad económica y hacen que el organismo (el Estado) funcione mal. Así, un impuesto a la comida chatarra será luego un impuesto chatarra.

La discusión no es nueva. En muchos países el debate continúa y en otros ya se aplica, aunque con resultados aún inciertos acerca de su objetivo principal, que es disuadir del consumo. Pero esto ocurre en economías con base de contribuyentes sólida, moderna, informada, homogénea y masiva; para no decir que esto sucede principalmente en países con economías desarrolladas. Y ese no es nuestro caso aún.

Al margen de que la definición para fines tributarios tendría que ser inalcanzablemente exacta para saber a qué alimento, plato o fritanga se le aplica y no vaya a ser que mutatis mutandis nos carguemos una buena parte de la enhiesta gastronomía nacional, lo peligroso es que la comida chatarra no es un fenómeno objetivo. Es una definición hecha por algún funcionario (del MINSA, la OMS o OPS), quien decidirá qué se grava. Así hubiera la mejor voluntad en ello, que no dudo, igual el resultado sería arbitrario.

Colateralmente, si no hay sustitutos a esos alimentos o si el costo solo se eleva pero no disuade, entonces el impuesto será discriminatorio y muy seductora su evasión. Aunado a ello a una gran informalidad, me temo que pasará lo mismo que con el alcohol: a más impuestos, más contrabando o más productores ilegales.

Como pasó con el Flat Tax o los impuestos ecológicos, es útil debatir estas novedades, pero sin apartar la vista de nuestro mapa.

8 de enero de 2012

Tejada: "No es posible que el negocio esté por encima de la salud"

El ministro de Salud dijo que el posible impuesto a la comida chatarra no responde al fanatismo por prohibir el consumo de algunos productos.

El Comercio

La propuesta de imponer un impuesto a la comida chatarra en el Perú busca hacer un llamado de atención a la salud pública con el fin de que las personas ingieran comida sana para que vivan mejor, sostuvo el ministro de Salud, Alberto Tejada.

“Nada es malo si de pronto uno actúa con moderación y responsabilidad. Pero tampoco no es posible que el negocio esté por encima de la salud, porque la salud, más allá de ser un derecho, es una inversión”, señaló el funcionario.

En ese sentido, dijo que el planteamiento no responde al fanatismo por prohibir el consumo de algunos productos, sino al afán por promover la armonía y moderación en la alimentación.

“Hay una epidemia de sobrepeso y obesidad. Y hay una carga de enfermedad, tenemos un millón de diabéticos en el Perú, tenemos hipertensión, enfermedad de colesterol, que solamente lo único que gasta el Estado son en medicamentos”, recordó el ministro Tejada.

Como se recuerda, en los últimos días se ha iniciado un debate público luego de que el titular de Salud se refiriera a un posible impuesto a la comida llamada chatarra, ello con el fin de disminuir el consumo de alimentos alto en grasa, sal o exceso de azúcar, como las hamburguesas, papas fritas, pollo frito, pizzas y gaseosas.

Tejada Noriega dio estas declaraciones en el peaje de Villa, a la altura del kilómetro 20 de la Panamericana Sur, en donde encabezó la campaña “Come rico, come sano”.

¿Impuesto a la comida chatarra?

Mercedes Aráoz, Al Mercado
Perú 21

Los impuestos al consumo alteran las relaciones de precio y de consumo. Por eso se aplican impuestos selectivos a algunos productos que los Estados consideran dañinos: los combustibles contaminantes, los cigarrillos y al alcohol en las bebidas. Hasta aquí pareciera que la propuesta de un impuesto a la comida chatarra tuviera sentido.

Sin embargo, a los autores les faltó un poco más de análisis económico para ver si su propuesta tenía efectividad. Para que el impuesto selectivo tenga impacto, la demanda debe ser bastante inelástica, pero en el mercado de comida chatarra tenemos mucho de donde elegir. Por consiguiente, el impuesto no podría ser trasladado al consumidor y el único que pagaría sería el productor (fabricantes, cocineros, restaurantes). Así no se lograría reducir de manera significativa la demanda y su único impacto sería fiscal, aunque mínimo.

Para cambiar los hábitos de consumo, debemos trabajar desde los colegios y con los programas sociales , para promover el hábito de comer sano preservando nuestro patrimonio gastronómico.

Impuesto rápido y perverso

(Agraria.pe) Los incentivos perversos pueden describirse como aquellas medidas que en su origen perseguían un fin apreciado, sin embargo acaban generando un resultado negativo en la sociedad. Ejemplo para el agro: Otorgar créditos sin las condiciones apropiadas de flujos y garantías acaba por deteriorar la cartera crediticia de los bancos, en consecuencia a futuro se elevarán las tasas de interés y se hará más restrictiva la oferta de créditos.

De la misma forma cuando nuestro Ministerio de Salud busca implementar una especie de impuesto selectivo al consumo a la comida chatarra, difícilmente se conseguirá que la ingesta de grasas y carbohidratos se modere. En primer lugar las grasas y los carbohidratos son básicamente aceite, trigo y azúcar es decir commodities de bajo costo, tanto así que el costo de producción de una hamburguesa o bebida gaseosa es menor que el costo de producción de una ensalada o jugo de frutas. Una carga impositiva del 15% o 20% adicional difícilmente hará que la oferta alimenticia “saludable” sea de menor costo.

De otro lado si comparamos la ingesta de grasas o calorías por ración; probablemente nuestros tradicionales chicharrones, tacu tacus o seco de cabrito ofrezcan un cuadro más alarmante que las criticadas hamburguesas, papas fritas, galletas o gaseosas (Estas últimas ya pagan Impuesto Selectivo).

Adicionalmente la participación de la llamada comida chatarra en los presupuestos de las familias en las ciudades (mayor parte de nuestro mercado interno formal) es bastante modesta. Es decir en el peor de los casos un aumento de los precios no hará que se desincentive el consumo. La carga impositiva debería ser groseramente alta como para conseguir un efecto importante, sin embargo en este escenario la oferta gastronómica y de alimentos preparados es tan amplia que surgirán de inmediato muchos sustitutos no afectos al impuesto y adicionalmente proliferarán las carretillas de puestos de venta informal.

El peor escenario posible es que al tener una amplia gama de opciones de consumo, los precios de los productos preparados no subirán de valor (caso contrario se compra el sustituto) de darse este caso entonces el impuesto se traslada a la oferta, es decir será el productor agropecuario quien pague los platos rotos con un menor precio por sus productos.

Podemos encontrar incentivos perversos a la propuesta del impuesto a la comida chatarra. Por lo tanto, la vía impositiva es un mal camino si buscamos promover la comida saludable.

Mejores medidas pueden ser apoyar para que los comedores populares tengan una oferta de insumos y platos más saludables. Implementar el desayuno y almuerzo saludable en los colegios y acostumbrar a las personas a comer sano desde niños. En otros países hay programas municipales que apoyan a que las familias implementen su propio huerto de hortalizas en sus casas.

Reza un dicho que “de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno” y en cierto modo y a veces “la cura resulta más mala que la enfermedad”.

Angel Manero Campos
Columnista