26 de enero de 2012

El que siembra su maíz

(Agraria.pe) Los abuelos solían escuchar mucha música cubana. Dentro de los grupos musicales recuerdo al Trío Matamoros que cantaba un estribillo: “el que siembra su maíz… que se coma su pinol”. El pinol es la harina de maíz que sirve de insumo para las albóndigas, tortillas, nachos etc.

Es impresionante como se consumen los platos a base de maíz en Centroamérica y Méjico, por eso nunca nos sorprende cuando se afirma que el maíz se domesticó primero en Méjico. Sin embargo el día de hoy, la Universidad Agraria y en particular el Dr. Alexander Grobman presentó los resultados de un gran estudio donde se demuestra que aquí en el Perú tenemos material orgánico asociado al maíz y tusas que datan de 7,200 y 6,700 años de antigüedad respectivamente, en comparación con las muestras más antiguas de Méjico (Oaxaca) que datan de 6,300 años atrás. Todo esto fechado con la técnica AMS que es más precisa que la radiación de carbón.

Asimismo para sorpresa personal puedo conocer que este estudio ha contado con la participación de investigadores de primer nivel, internacionalmente hablando, y además del auspicio del Instituto Smithsoniano. Es decir el respaldo técnico y científico suficiente para que la comunidad científica mundial no tenga dudas de los hallazgos y conclusiones descritas.

Para un ingeniero agroindustrial como yo, orientado a los agronegocios, puede resultar complicado entender que el complejo de maíces peruanos tiene cero, uno o dos cromosomas a diferencia del mejicano que tiene 12, lo que es un indicador de que las razas peruanas y mejicanas son diferentes y que tienen ancestros diferentes. En el caso de Méjico el ancestro de donde evolucionó el maíz es el Teocinto.

Otro tema a resaltar de la conferencia es que en el Perú no existe la arqueología agrícola, tenemos buenos arqueólogos buscando vasijas, joyas o adornos pero difícilmente arqueólogos buscando material orgánico de las plantas posiblemente originarias de nuestro país.

¿Pero… Los resultados de este estudio para qué nos puede servir?. Además de un tema académico de entender y conocer los orígenes y evolución de los cultivos; además de tener un insumo para “molestar“ a mis buenos amigos mejicanos sobre el origen del maíz; además de que extrañamente uno sienta una especie de orgullo de saber que este suelo que tenemos ha sido una tierra especial y privilegiada desde hace miles de años; creo que la importancia de que existan estudios serios que nos ayuden a conocer el pasado, nos llama a valorar la biodiversidad que tenemos y de la necesidad de aprovecharla en beneficio del futuro.

Es indudable que tenemos insumos para hacer mejoras genéticas del maíz, por ejemplo el atributo de mayor contenido de proteínas. Mi amigo el Dr. De Stefano me dirá pero si tú te opusiste a los transgénicos y ahora quieres que se estudie y aproveche más el maíz. A lo que corresponde responderle que la investigación de ningún tipo - en el tema agrícola - está prohibida en el país, que la biotecnología no se circunscribe el tema de los OVM y que si le resulta difícil conseguir fondos del sector privado para hacer investigación que conduzca a mejoras tecnológicas, pues juntemos esfuerzos para ver de dónde se consiguen.

Hoy he aprendido que nuestro maíz fue domesticado en el Perú antes que en Méjico y si es nuestro, pues hay que ponerle algo más de de cariño y atención.


Ángel Manero Campos

Columnista


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Colocar su Nombre y Apellido al final del comentario.