17 de octubre de 2011

El caficultor serrano que llegó a la selva puneña para ser el mejor

(EL COMERCIO). Benjamín Peralta Surco aún no se había repuesto de la felicidad de haber ganado la etapa puneña del Concurso Nacional de Cafés de Calidad cuando llegó la noticia. El viernes pasado, luego de meses de cata y de recorrido por las mejores chacras, la Junta Nacional del Café y otras organizaciones que participan de este certamen anunciaron que los cultivos de Benjamín son los más finos del país.

Ayer se alejó por un día de sus dos hectáreas de café en el sector Arco Punco, en el distrito de Putina Punco, provincia de Sandia, para llegar a Juliaca a recibir la noticia. En la capital puneña lo esperaban los directivos de su organización, la Central de Cooperativas de los Valles de Sandia (Cecovasa).

Mientras le tomaban fotos con sus granos, él sonreía sorprendido. En sus 56 años de vida y 41 de agricultor nunca había experimentado la fama que ahora ha comenzado.

MIGRANTE EXITOSO
A Benjamín lo felicitan pero él no entiende mucho de premios, solo sabe de café. Por la emoción o la falta de contacto social no habla mucho, solo lo necesario. Este caficultor nació en la provincia de Moho pero su corazón serrano llegó a la selva puneña a los 15 años. Aquí se estableció, se casó con Ramona y tuvo once hijos.

Por razones económicas apenas cursó estudios hasta el segundo grado de primaria. Sin embargo ahora es un maestro del café. El hecho de que aparezca para recibir un diploma y sea fotografiado es algo extraño para él porque no tiene tiempo para nada. Ni siquiera pudo ir a la feria que se realizó a fines de agosto en San Juan del Oro, la capital de la tierra cafetalera en Puno.

Uno de sus familiares llegó a recibir el premio de don Benjamín e incluso declaró a este Diario que el siguiente paso sería ponerle un nombre propio a su café, Altura. Ahora esos sueños se hacen más alcanzables.

LA VIDA EN LA CHACRA
En Putina Punco, a 10 horas de Juliaca, no es novedad que sus tierras tengan el mejor café. Sandia salió en titulares y fue conocida en el extranjero gracias a Wilson Sucaticona, quien también es de ese distrito y que llegó a ganar el título de mejor café especial a nivel mundial el año pasado.

Al igual que lo hacía Wilson, don Benjamín también produce para la especialidad Tunki de Cecovasa. Solo en su sector Arco Punco son unos cuarenta productores que trabajan en esta cooperativa.

Sin embargo, en la tierra donde se cultiva el mejor café las facilidades no existen. Para trasladar su producción, don Benjamín debe trasladarse a pie por caminos agrestes y peligrosos durante cuatro horas.

Pese a ello, el trabajo continúa. Don Benjamín regresará hoy a su chacra, donde su familia lo espera para seguir festejando de la única forma que saben hacerlo: cosechando café.

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